22 de octubre de 2009

Opinión Onda cero. Segundas oportunidades

Buenas tardes,
Hoy vengo a hablar de las segundas oportunidades, y es que nuestro país es experto en otorgarlas, aunque pudiera parecer lo contrario. En España no vale eso de “el que la hace la paga”, ni aquello de “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, ni mucho menos hablaremos de lo que dignifica en la piel de toro el trabajo bien hecho.
¿Y a qué viene todo esto se preguntarán? Pues que me sorprende mucho, muchísimo, que en los sondeos realizados por diversos periódicos en la Comunidad valenciana si hubiese elecciones a día de hoy se produciría una nueva victoria del señor Camps al frente de la institución autonómica. Demostrado ha quedado que mintió como un bellaco cuando afirmó haber pagado de su bolsillo los dichosos trajes; no hay facturas y todas las pruebas determinan que él no soltó ni medio euro de su dinero para abonarlos.
“Mentiroso” es el apelativo que se le da a quienes no dicen la verdad. Y en vista de que mintió una vez, ¿qué nos hace suponer que no lo haya hecho más veces en relación a la trama Gürtel o en relación a cualquier otra cuestión? Podemos partir de la base de que los políticos no es que mientan, es que no dicen toda la verdad en pos del bien general, pero me parece a mí que un mentiroso descubierto como el señor Camps debería haber sido castigado no sólo por su partido, sino también por el populacho. Pero parece que tanto desde Génova como desde las calles valencianas le renuevan la confianza al amparo de una segunda oportunidad. Tal vez aquello del temor a que lo nuevo pueda resultar peor origine que la izquierda valenciana ya empiecen a hacer chascarrillos como el de que si los valencianos fuesen negros se habrían afiliado ya al ku-kux-klan, tomando conciencia de que luchan contra un imposible.
Pero no sólo se dan segundas oportunidades en la política, donde muchos salen con una mano delante y otra detrás de manera oficial, pero con un supercontrato en lo privado oficiosamente, y hay otros tantos salen con alguna que otra bolsa no llena precisamente de basura. También en los medios de comunicación encontramos muestras destacadas de segundas oportunidades ofrecidas a personajes de medio pelo sobre la base de la desmemoria y el olvido selectivo de la masa popular.
¿Acaso ya nadie recuerda el best-seller “Sabor a hiel” de la gran Ana Rosa Quintana?
Cuando fue acusada de plagio por fusilar con descaro pasajes de obras de Danielle Steel y Ángeles Mastretta no tuvo más remedio que reconocer que su excuñado David Rojo era el autor de gran parte de los textos. David Rojo fue su “negro”. Rojo y negro. Curiosa combinación de colores que da título a un programa de sucesos en Telecinco producido por la gran AR.
Parecía en su momento que la Quintana estaba marcada a fuego, y que no levantaría cabeza; pues bien, ya casi nadie parece recordar el episodio del libro, y se le perdona todo por llenarnos las mañanas televisivas con tanto entretenimiento soez y chabacano.
Lo mismo le ocurrió a la “periodista” Lidia Lozano cuando afirmó una y otra vez en televisión que la hija de Romina Power y Albano, Ylenia Carrisi (desaparecida en 1994), estaba viva. Al final también tuvo que reconocer que el título de licenciada lo había obtenido juntando chapas de los yogures, al anunciar a bombo y platillo una noticia que ni había contrastado, ni comprobado, ni nada de nada. Y me pregunto yo, ¿dónde se meten todos los periodistas que año tras año y promoción tras promoción salen de las facultades universitarias? Tal vez deban estar buscándose las habichuelas en otros menesteres, porque el papel de periodista televisivo está ocupado por individuas como ésta, que contra todo pronóstico sigue currando en televisión, y seguro que con un sueldazo anticrisis.
En Fórmula 1, casi todo el mundo estará al tanto del papel desempeñado por Nelshino Piquet en la trama de Singapur del año pasado. Piquet, compañero de Alonso en Renault se dejó convencer por su director deportivo para estrellar su coche en una curva a fin de beneficiar al asturiano, y no tuvo otra cosa que delatar a su propio equipo unos meses después. Pues bien, se supone que nadie en su sano juicio lo contrataría como corredor, a sabiendas de que no tiene problema alguno en cometer irregularidades y luego de ir a chivarse, unido esto a unos resultados más que mediocres en competición. ¿Nadie?, no. El Campos Meta, primera escudería española que correrá en la fórmula 1 está pensándose muy seriamente contratarle.
Y me pregunto yo, ¿acaso los españolitos nos olvidamos muy pronto de las cosas? ¿Acaso hacemos ley de la máxima “en la ignorancia está la felicidad”, y preferimos seguir dando oportunidades a los mediocres.
Difícil está culpar a los medios de comunicación y a los poderes políticos, sociales y económicos de dicha situación, nosotros tenemos parte de culpa, ya que en la mayoría de ocasiones preferimos lo malo conocido a lo bueno por conocer. Esta filosofía da alas a quienes no aspiran al éxito con el trabajo, sino siendo el más trápala.
Buenas tardes y hasta la próxima.

6 apostillas:

Juan Rafael García dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Juan Rafael García dijo...

Bienvenido a la crítica político - social amigo Mane.

Saludos desde la resistencia de lo políticamente incorrecto.

JRa.

EL QUINTO FORAJIDO dijo...

La gente no ve los telediarios ve gran hermano y sálvame entre otras basuras. La gente en general se queda con lo gordo y no profundiza, ahora mismo los votantes del PP se quedan con que el gobierno está usando a la policía y los fiscales para perseguir a su partido, por muy falaz que sea. Mucho me temo que lo único que puede apartar a Camps del gobierno valenciano es un juez, no así al PP.

Martinake dijo...

Que razón tienes Mané!.Que se lo digan si no al Dioni,a Julián Muñoz o peor aun,a Luis Roldán o al asesino De Juana Chaos,y a un montón de cafres que andan sueltos y encima bien mirados,...hay que joderse!

camachuelotrompetero dijo...

Me gusta la columna de opinión radiofónica de esta semana. Interesante, en absoluto políticamente (o periodísticamente, jeje) correcta. Puede que incluso polémica; no porque tus comentarios lo sean, sino porque hay a quien le gusta buscarle los tres pies al gato.

La sonrisa de Hiperión dijo...

pero que bien me comenta mi nene las pelis en el Amadeo... jajaja