No son muchas las ocasiones en que uno se topa con un nombre conocido en la tapa de un libro. Este es uno de esos casos.Enrique Rubio ganó el primer premio del Concurso de Relato corto de El coloquio de los perros en la edición de 2007, en la que como presidente perruno me tocó presentar la entrega de premios.
Cuando Enrique vino por Montilla ya había sido galardonado con el primer premio del certamen de relatos organizado por la editorial Booket, precisamente con un texto titulado "Tengo una pistola", que sería el germen de esta obra que vengo a comentar hoy.
El propietario del arma del título es Cascaradenuez, un joven recluido en su casa por propia voluntad que vive por y para internet; descarga películas y discos que jamás verá o escuchará, chatea y se mensajea con otra gente de la que sólo conoce sus nicks, juega sin descanso; su único vínculo con la realidad es la visita esporádica de un psicólogo poco convencional que trata de convencerlo de que se está perdiendo una realidad mucho mejor que la que le puede ofrecer un monitor.
El estilo de Enrique es ágil y directo, muy cómodo y ameno de leer, plagado de referencias constantes a internet, la tecnología, el mundo virtual de los juegos, etc; con un humor negrísimo y buenas dosis de sátira y crítica social.
El ritmo flaquea en algún instante (como durante las conversaciones con AEnima que se hacen algo repetitivas, o en la subtrama de los zombies), pero partiendo de un relato corto, el resultado de crecimiento de la obra resulta bastante satisfactorio y original. Asimismo, se agradece enormemente el giro argumental en la segunda parte, que aporta un cambio necesario y ofrece alguno de los mejores momentos de manos de la Cajera.
Una obra pletórica de humor, amor, estadísticas, internet, zombies, psicología, genética, ... y una pistola.

En la foto me acompañan la alcaldesa de Montilla y el autor del libro durante la entrega de premios de El coloquio de los perros en 2007.
0 apostillas:
Publicar un comentario en la entrada