12 de mayo de 2011

Opinión Onda Cero . Las calles para las personas

Hoy vengo a plantearles una reordenación del tráfico urbano en nuestra ciudad, a ver que opinan ustedes. Espero saber explicarme bien.

Sitúense en el punto donde finaliza la Avda. de Andalucía y comienza Puerta de Aguilar, uséase el punto donde se encontraban los archiconocidos Arcos de Montilla. Colocados en mitad de la calle dirijan su vista hacia la Avda. de Andalucía, comprobarán rápidamente que la calzada se divide en dos carriles, uno para cada sentido de la marcha vehicular. El cruce en el que nos encontramos está regulado por semáforos, de tal forma que si el tráfico en dirección a Puerta Aguilar está rodando, quienes vienen desde la calle de la Parra y Ronda de Curtidores deberán esperar su turno para poder dirigirse hacia al Avenida; y obviamente esta situación se produce a la inversa; por tanto en ningún momento coinciden vehículos moviéndose en ambos sentidos en el cruce.

Mi propuesta es la siguiente: desde nuestro punto en el centro del cruce y con la mirada puesta hacia el ambulatorio eliminaría para el tráfico rodado todo el espacio que actualmente ocupa el carril derecho de la calzada, quedando un único carril transitable en doble sentido, que estaría regulado por los semáforos ya instalados, únicamente habría que desplazar un par de ellos unos 30 metros en dirección hacia el ambulatorio.
Entiendo que esta reordenación del tráfico no sería excesivamente traumática para los conductores, y, aunque a buen seguro todos ustedes se estén preguntado el motivo del plan que les acabo de proponer, probablemente la gran mayoría de conductores lo descartase sin siquiera pararse a valorarlo convenientemente.

Nuestra ciudad no es precisamente ejemplar en lo que se refiere a movilidad, y seguramente todo lo que perjudicase en una muy mínima parte al libre tránsito de vehículos parecería ir en contra de los intereses de la misma; por eso me parece que cuesta tanto tomar medidas en contra del uso del coche o el ciclomotor. Cierto es que en los últimos tiempos se han tomado algunas decisiones bastante acertadas, como la colocación de badenes por doquier o de pasos elevados para los peatones, aunque la mayoría rocen la ilegalidad al superar los 6 centímetros de altura; pero prefiero mil pasos elevados ilegales a un solo coche bajando a 80 por hora la avenida sin respetar los pasos pintados frente al Contreras o el Mercadona.

Estos badenes y pasos elevados defienden las vidas de quienes simplemente quieren cruzar una calle frente a aquellos que con sus bólidos optan por emular las gestas de antaño de Fernando Alonso; y lo hacen aún a riesgo de perjudicar los vehículos, conduzcan de una forma responsable o no (señalar por ejemplo los que han colocado en la Vereda, y que pueden provocar que algún despistado acabe saltando por los aires y aterrice más allá de Monturque).

Bueno, todo esto viene a que el coche lleva años y años siendo el niño mimado de nuestras calles, y que ya va siendo hora de que sean las personas quienes vuelvan a tomar lo que es suyo. Palabrejas como sostenibilidad, accesibilidad, etc, se han puesto muy de moda en los últimos tiempos, pero todavía resultan tan vacías en su aplicación práctica que me da la risa sólo de usarlas en la misma frase que peatón y Montilla.


La imagen está capturada de Google Maps, y no está actualizada. Imagínense la acera que se ve repleta de mesas y sillas para acercarse a su actual situación.

Y a todo esto, me preguntarán a qué venía mi propuesta inicial para reducir a un carril el tránsito rodado en los metros finales de la Avda. de Andalucía. Pues la respuesta es tan sencilla como obvia, ocuparía el otro carril con las terrazas de los bares de tal forma que, para unas aceras amplias que hay en Montilla, puedan volver a ser transitadas por los peatones de una forma óptima y segura.
Las terrazas que proliferan por toda nuestra ciudad permiten localizar en las aceras que bordean el citado cruce el mayor despropósito en lo que se refiere a accesibilidad que se ha podido ver en años, reduciendo a un metro escaso el paso en ambos sentidos para los peatones que circulan por la acera.
Mi propuesta inicial únicamente conllevaba el gasto del cambio de lugar de un par de semáforos, pero de no llevarse a cabo, será inevitable la instalación de unas nuevas señales luminosas colocadas en la acera para regular el paso de las personas. No se si han probado a pasar por allí con una silla de ruedas o un cochecito de bebé, pero es realmente necesaria una señal que indique al menos la preferencia de paso para evitar mayores embotellamientos.
La opción de colocar señales para regular el paso entre las mesas de las terrazas la había descartado un servidor desde el principio por la sencilla razón de que implicaría colocar más obstáculos en los ya de por sí pequeños lugares de paso de personas.
Por alguna extraña razón, cuando se ponen farolas nuevas en nuestras calles no hay reparo en colocarlas justo en mitad de la acera, lo mismo ocurre con los arbolitos, paradas de autobús, señales de tráfico, cuadros de luz, contenedores soterrados, etc. Todo se coloca de tal forma que el paseo peatonal parece más una gymkana que una acera. Muy pocas farolas y señales se sitúan justo en el bordillo o en el espacio de aparcamiento (sospecho que para evitar que los coches las bollen o molestar al que va a aparcar), pero sí que no hay miedo en situarlas justo en centro de una acera que no mide más de un metro de ancho. Ejemplos los hay a miles, no creo que tenga que ponerme a recitarlos aquí porque a buen seguro todos ustedes se toparán con ellos a cada metro de paseo que den por nuestras calles.
En definitiva, ahí queda mi propuesta. Confío en que si no se acaba llevando a cabo al menos el responsable de otorgar los permisos a las terrazas de los bares tenga un dedo de frente la próxima vez para no dejar que una acera de más de 5 metros de ancho se vea reducida a menos de uno perjudicando el libre tránsito de personas.

2 apostillas:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Nada. La calle para quien la trabaja... Así el mundo será de las meretrices...

jajajaja

Virginia dijo...

tienes toda la razon. Se a lo que te refieres. Además no solo la terrazas de esa zona estan a rebosar, sino que tb tienes que unirle que los perros hagan de las suyas en el poco espacio para circular. Eso si que son pruebas de obstáculos más que un paseo

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